arquitectura y comida

Pocos post atrás subí un 1% de los hipermínimos de Federico Soriano quien me ha regalado el honor de dirigir mi tesis doctoral.

El hipermínimo escogido, se llama CONSTRUIR UNA COMIDA… Link: http://wp.me/pg2s2-iz y creo que expresa bastante claramente la relación entre la cocina y la arquitectura.

Don Alberto Campo Baeza uno de los grandes constructores de belleza que tiene este país (Spain) me comentaba que es un ejemplo que el suele poner a sus alumnos, a pesar que él cocina poco.

Ciertamente cocinar no es muy diferente de proyectar, la diferencia es la inmediatez, la única relación con lo inmediato que tenemos los arquitectos es una maqueta, es lo mas cercano a lo inmediato. Sin embargo una maqueta sigue siendo una abstracción y una síntesis de esa síntesis que es ya un proyecto en su concepción global.

La cocina es a pesar de la inmediatez (en relación a la temporalidad suspendida que es la construcción de la arquitectura) una lección sobre el tiempo.

No se pueden apurar los tiempos, se deben respetar los tiempos.

Cada proyecto, culinario o edificado demanda su propio tiempo en relación a sus componentes que no operan individualmente y mucho menos unidos, de la misma forma. El tiempo de una cebolla no es el mismo que el de una naranja, la precisión del chocolate no es la misma que la de un melocotón. Lo mismo pasa en arquitectura con los materiales, en cuanto a la sola ejecución material, y es aún mas compleja por la condición interior de la arquitectura.

Ambas disciplinas, ambas alquimias y arte, exigen concentración y sentidos, una arquitectura para los sentidos es inmaginar sensaciones que tiempo despues otra persona experienciará, imaginar una comida es re-crear en tu cabeza olores, colores y sabores y aromas, que luego vives durante todo el proceso, que es excluyente cuando cocinas un plato solo puedes centrarte en ese plato, en ese proceso, y no admite disperción alguna.

les dejo aquí mi confitura mas bella, por lo generosidad propia de la zanahoria, que no pierde su color ni consistencia pero cambia de sabor y de textura hasta ser tan suave como un albaricoque (damasco)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s