COCODRILO · Rem Koolhaas

Le Corbusier, 76 años, seco y arisco en su apariencia, rostro de intensos ojos azules en el que sólo se mueve el labio inferior, transmite una amarga impresión.

La mayor parte de su vida ha trabajado en proyectos revolucionarios que fueron ridiculizados en la medida en que tuvieron éxito; hoy sin embargo poseen una gran influencia.

“Mi influencia es mayor que mi obra”, comenta, “y eso es muy decepcionante. en toda mi vida no he hecho mas de 80 edificios, y esto no es demasiado; muchos novatos mucho más jóvenes que yo han construido más”. Él se consuela a sí mismo con la ídea de que la imitaciónes el mejor cumplido. “No tengo motivos para estar asustado, sus trabajos nunca tendrán ese “algo especial” que tienen los mios”.

(…) En sus escritos glorifica la máquina “La casa tiene que ser una máquina viva”, dice, pero raramente hace referencias a la humanidad en la arquitectura.

Este fragmento de Rem Koolhaas fue publicado el 3 de octubre de 1964 en el nº 24 del periódico holandés Haage Post con el título original “Een woonmachine, Le Corbusier kreeg f5000”. Traducción de  Antonio Cantero Vinuesa en LAB.UNO de “Arquitectura singular”, EOM y DPAA, ETSAM. y Ha sido cogido del último número del fanzine CIRCO 2010.162, de mayo de 2010. Publicado por CIRCO M.R.T. Coop. Editado por Tuñón, Mansilla y Rojo.

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