Close Up: Alvaro Siza

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Pilar Pinchart: ¿Qué significa Europa para un Portugués?

Álvaro Siza. Nos encontramos inmersos en un momento, en que Europa no deja nada bueno, salvo el Erasmus (programa de movilidad de estudiantes entre universidades europeas) y nuestros países a través de Europa, pierden progresivamente autonomía en manos del Fondo Monetario Internacional.

Pilar Pinchart. ¿Cuál es el proyecto que más tiempo ha tardado en realizar, entre proponerlo y acabarlo?

A.S. El más lento está aún por acabar. Un proyecto que presenté hace treinta  y cinco años. Un concurso que gané en Venecia. Era un proyecto grande en Giudecca, que al final sólo se iba a hacer un edificio (con una planta) en forma de U, en que yo haría una de las L que componen la U, y la otra la haría Moneo, a Moneo nunca más le llamaron, y de mi proyecto construyeron la mitad de la L, es vivienda social, y el constructor quebró con la crisis, y está ahí, la estructura inacabada.  Treinta y cinco años es como un record mundial.

P.P. ¿Y cuanto tardaron en hacer el bloque que si se terminó?

A.S. Treinta años, después. Porque cambiaron a la autoridad que convocó al concurso, y asumió otro que suspendió el proyecto, y quedó sin empezar. Se hizo uno de Aldo Rossi, y cuando lo hicieron ya Rossi estaba muerto. Y un día me llaman de Venecia, diciéndome que tenía que ir a firmar el proyecto, y yo dije ¡Pero si no tengo ningún proyecto en Venecia!, y ahí me dicen que es el proyecto en Giudecca, ganado treinta años antes.  Luego pasaron cinco años, el ala que se construyó tardó unos seis años, a los cuatro años comenzaron el otro, y ahí está, interrumpido. Es Italia, Italia es así.

El proyecto era grande, un pedazo de ciudad, en Giudecca, para sustituir unas viviendas sociales muy degradadas. No se cuando se vayan a hacer. Muy probablemente después de que yo haya muerto. El problema es que se hace luego de que morimos, porque el de Rossi no está bien, faltó él.

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P.P. Maestro, ochenta años son muchos años…

A.S. Bastantes, pero pasan demasiado de prisa. Pasan muy rápido. Ahora, con proyectos que demoran treinta y cinco años, ahí tienes…en realidad treinta y siete. Cuando me llamaron para construir habían pasado treinta, y ya, han pasado siete.

P.P. Una de sus primeras obras es la “Casa del té” que está aquí en Oporto, la visité hace ocho años.

A.S. Ahora está en ruinas. Después de que fueras, la abandonaron, fue saqueada, robaron los revestimientos, ahora comenzó una recuperación, pero está en un estado lamentable, entraron, rompieron los vidrios, la vandalizaron. Si vas ahí ahora, encontrarás una ruina.

El pabellón de Lisboa, está abandonado. Es así, Portugal es así.

P.P. Cuando visité el Pabellón de Lisboa, ya estaba abandonado, muy hermoso, pero ya había sido la Feria (Exposición Universal del Lisboa 1998), y todo se abandonó, salvo la zona del centro comercial

A.S. Ah, que es horrible. Y la estación de Calatrava también (gesticula con las manos mostrando un ‘mas o menos’)

P.P. ¿Cuántos Álvaro Siza ha habido entre las primeras casas en Matosinhos y las obras actuales, por ejemplo en China?

A.S. Yo soy el mismo pero más viejo.  Las obras son distintas claro, porque el tiempo pasa, y los sitios donde se construyen los edificios también. Construir en Berlín es una cosa, construir en Holanda es otra cosa, construir en Lisboa es otra cosa, construir en Matosinhos es otra cosa, las obras, dependen muchísimo del contexto. Y por eso, quien cambia no es Álvaro Siza, pero si cada obra. Aunque hay cada vez mas intercambio, y entrecruce de culturas y todo eso, siempre hay una autonomía local, una identidad que tiene su influencia en lo que se hace. Si se trabaja en Berlín, tiene que ser un edificio de Berlín, si se trabaja en Oporto, tiene que ser un edificio de Oporto. Y así.

P.P. Me gustó mucho un edificio suyo en Düsseldorf realizado en ladrillo…

A.S. Se inaugurará pronto una exposición en Berlín sobre ese edificio. Está bien construido ese, y es interesante, porque es una isla donde se hay también distintos edificios de Tadao Ando, Moneo y varios otros que construyeron ahí pabellones.

P.P. En general me cuesta hablar e arquitectura, y mas con un maestro…

A.S. Está bien, para quienes construimos lo importante es construir. La arquitectura hay que con suerte construirla, y en lo posible, visitarla, disfrutarla. Los edificios hablan por ellos mismos una vez construidos. Ahora, cuando se abandonan, es la ruina. En Portugal pasa una cosa terrible y es que no se hace mantención de los edificios no se mantienen, no se conservan. La Facultad de Arquitectura aquí en Oporto, que tiene veinte años, nunca se ha ni siquiera pintado,

P.P. Pensé que era un edificio bastante más viejo…

A.S. Posiblemente un poco más viejo, pero se construye barato, y cuando nunca hay dinero para utilizar materiales más estables, más nobles de mejor calidad, y si  luego no se hace mantención sobre construcción en bajas calidades, se degradan rápidamente.

P.P. Perdone mi ignorancia, pero en este momento no viene a mi mente, quizás el Pabellón de Lisboa, pero ¿Ha trabajado alguna vez el revestimiento cerámico en fachadas, como es la tradición de Oporto?

A.S.  Siglo XIX en su mayoría, comienza a fines del S. XVIII. Oporto es bastante húmedo, en invierno llueve mucho, era principalmente un medio de impermeabilizar los edificios. Avanzado  el siglo XX se abandona, porque el lenguaje de la arquitectura no ayudaba mucho a utilizar las referencias del siglo XIX y se dejó de utilizar. Donde el siglo XX retomó muchas tradiciones portuguesas, como la cerámica o las calzadas fue en Brasil, sobre todo gracias a Le Corbusier, a quien le gustó tanto la cerámica y la utilizó en el Ministerio de Educación. Y de ahí vuelve de nuevo como influencia para Portugal, y si la utilicé en efecto en el Pabellón de Portugal en Lisboa, y el pabellón que hice en la Expo de Hannover también tenía cerámica.

P.P. ¿Hay alguna obsesión que haya mantenido en el tiempo?

A.S. Que yo sepa, no.

P.P. ¿Cómo ha sido el proceso de la influencia en Siza? Porque cuando uno empieza siempre mira y usa el trabajo de otros, y ¿Cuándo se acaba?

A.S ¿Cuándo se acaba?, nunca se acaba. Sólo que cuando crecemos, empezamos a ver muchas cosas, y la influencia ya no es de un único arquitecto, antes podía decir Le Corbusier, pero ya se ve, con el paso del tiempo, que es una mezcla de muchas cosas y Le Corbusier está de otra manera, y en muchos casos como este último edificio en China ya no está, se ve una mezcla, hay Alvar Aalto, Adolf Loos, Niemeyer, este y aquel, ¡tantos! Grandes arquitectos, en Berlín, todos los modernos, y Estados Unidos, por lo tanto cuando tienes mil influencias en la cabeza, ya no es una influencia, es tu mente que absorbió todo eso. Ya no se hace una copia, está dentro de nosotros todo aquello maravilloso que vimos.

Nos ayuda ver las influencias como un todo. No copiar esto de este, o esto de tal otro. Se aprende arquitectura viendo arquitectura.

P.P.  Eso le iba a preguntar. Antes hasta la Primera Guerra Mundial, los arquitectos hacían el Grand Tour (un largo viaje por Europa, principalmente Italia y Grecia clásicas).

A.S. Si, no es mi tiempo, en mi tiempo, los estudiantes y los arquitectos jóvenes viajamos poquísimo, porque eran tiempos duros, no había dinero, porque no había bolsas de estudio, ni becas, ni Erasmus, y Portugal era un país políticamente muy aislado, un régimen muy cerrado. Yo sólo empecé a viajar en los años sesenta, cuando ya era arquitecto, yendo a España porque era muy cerca y era otra dictadura. Más allá de España no se viajaba o se viajaba poquísimo, por el dinero y por las dificultades, era muy controlado, cuando uno iba a Francia, al volver te abrían las maletas y las registraban intensamente, para ver si había algún libro de Engels o algo así.

Después viajé mucho, prácticamente después de 1974, cuando el país se abrió después de la Revolución del setenta y cuatro, y coincide con que luego en España toca la caída de Franco. Ahí comenzó a haber mucho intercambio, viajes, invitaciones para trabajar fuera, y entonces a partir de ahí viaje mucho, pero ya tenía más de cuarenta años. Mucho por vacaciones, pero en su mayoría por trabajo, me invitaron a trabajar en Berlín, luego en Holanda y luego de ahí Italia, y comencé a viajar mucho. Antes de los cuarenta años, fuera de ir con mis padres a España no tuve la oportunidad de ver nada más

P.P.  Trabajar en China Siza, ¿Qué es China para la Arquitectura hoy?

A.S. Es muy variable. Me comentan que lo que hacen es encargar un proyecto, y luego hacen lo que quieren con el proyecto. Pero he tenido suerte, porque este edificio, que será  la industria de vidrio más grande del mundo, una cosa tremenda, enorme,  está en construcción, y el cliente, que es uno de los socios de la industria, es de Taiwán, y para quien estoy haciendo un club de golf y un hotel, es alguien que quiere las cosas bien hechas y por lo tanto comprende exactamente el proyecto, nosotros hacemos aquí todo el proyecto, los detalles, todo, y se está ejecutando de manera impecable. Pero no es lo normal, por lo que me dicen. Pero yo tengo buena suerte

Antes construí en Corea del Sur, muy bien, un Museo, una Casa, un Laboratorio, construyen muy bien y también son muy respetuosos. Pero soy consciente de que mi experiencia en China no es la habitual, normalmente quieren el proyecto, pasan por encima del arquitecto y hacen lo que quieren. Pero, no es mi experiencia. En China, en Corea del Sur, trabajan bien en general.

P.P. ¿Podría ser otra cosa que no fuese ser Arquitecto?

A.S.  Si, Escultor. Hago escultura también. Ahora preparo una muestra en Italia. Escultura en madera o piedra, pero yo hago los dibujos, muchos croquis primero, muchos estudio y luego los pasan en el estudio a un dibujo de computador, yo no sé dibujar en computador, pero me siento al lado de quien sabe, y luego se hace un dibujo tridimensional, que luego se ordena a las maquinas que tallan la madera o la piedra. Yo no toco nada, es un proceso industrial.

P.P. Su herramienta es el dibujo

A.S. Si, si. Se dibuja con el cuerpo, y por eso estoy algo afectado, me rompí el húmero este año, y poco a poco vuelvo a dibujar, pero con mucho dolor. Porque se dibuja con todo el cuerpo, no con la mano solamente.

P.P. Yo sólo tengo cuarenta años, frente a usted, estoy empezando a pesar de mis cuarenta, porque todo lo que hice antes de los cuarenta sólo lo puedo mirar con cierta ternura.

A.S. ¡Cuarenta que bella edad! ¡La mitad de mi edad!

P.P. Si, la mitad de su edad, ¿Qué se hace para ser un buen arquitecto, ser un Álvaro Siza? ¿Qué se necesita?

A.S.  Ver, Pensar, dibujar en detalle. Y, Concentración. Todo es un tema de concentración. Hay que estar muy atento, pensar mucho, y dibujar, mucho o poco, pero el dibujo ayuda a encontrar las ideas, yo antes de pasar al computador, tengo que hacer muchos dibujos, (abre una carpeta, llena de dibujos de estudio) muchísimos. Y, ¡diviértase!

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Esta entrevista se realizó en Septiembre de 2013, en el estudio de Alvaro Siza en Oporto, gracias a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor.

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