El lenguaje de la sombra 4: “The dark side of the moon”

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Los grandes conos de sombra que observamos durante los eclipses son objetualmente sombras. Tienen forma y dimensión, y son cuerpos geométricos en todo sentido, relativamente simples de imaginar y estudiar. Las sombras podrían jugar el rol de hoyos en la luz (los hoyos son como las sombras en muchos aspectos, por ejemplo un hoyo no tiene estructura interna) pero la forma ocupada en el espacio por la luz en el espacio es muy complicada de describir.

Desde el comienzo de la astronomía las sombras se han tratado como objetos con su propia geometría, y su propia existencia como autónoma, aceptando que las sombras no son materiales porque son inmateriales.

Las sombras y el cielo

La  luna no cambia; Cuando decimos que la luna esta creciente, o menguante solo sucumbimos a los trucos de las sombras. Parmenides trato de demostrar que cualquier cambio es ilusorio. Este hecho nos revela que las fases lunares son cambios ilusorios, no son más que un despliegue de sombras vistas desde diferentes puntos de vista cuando rota alrededor de la tierra. La razón para esta perplejidad es que la luna y otros cuerpos celestiales son demasiado grandes para que nosotros podamos pensar en ellos.

Cuando queremos mostrar los límites de nuestra percepción, usualmente usamos entidades microscópicas, el limite opuesto son las cosas demasiado grandes. Este límite es causado en parte por la naturaleza de nuestra percepción y en parte por factores cognitivos. No podemos comprender la forma de la tierra porque no podemos verla completamente, pero incluso objetos perfectamente visibles como el sol o los cometas, no son fáciles de entender. El límite es cognitivo: son demasiado grandes y demasiado lejanos para ser comprendidas por el cerebro.

Un truco visual es por ejemplo cuando la luna roza el horizonte. El espacio entre nosotros y el horizonte es medido por obstáculos: casas, arboles, montañas, que ofrecen el sentido de la profundidad. A nivel de suelo, el cerebro crea un espacio en el cual situar los objetos, y el resultado es que horizonte siempre se ve más lejano que el zenit. Así, la luna cubre la misma porción de espacio en ambos puntos, zenit y horizonte, pero el cerebro recalcula su tamaño en función de la distancia, mientras más lejana se encuentra la luna hacia el horizonte, su tamaño parece mayor.

Otro factor que influencia nuestra habilidad de construir una idea de los cuerpos celestiales se relaciona a los ángulos formados por estos en relación a objetos terrestres. Este fenómeno es conocido como “paralaje”. El paralaje, hace que un objeto distante (la luna) “me siga mientras me muevo”.

No existe un lado oscuro de la luna, es solo un hemisferio sombreado.

El primer avance fue el descubrimiento de la geometría. El segundo, la hipótesis que la luz es un vehículo para esta geometría. La luz se manifiesta con el trazo de la sombra. Esto explica porque las sombras han tenido un rol crucial en la evolución de la astronomía: Cuando el razonamiento geométrico comenzó a usarse para atar los nudos de la astronomía natural las sombras se volvieron automáticamente modelos para una verificación perceptiva. Ellas hacían visible la forma.

Las sombras son trazos dejados por la luz al encontrar un cuerpo. Si se sabe leer una sombra, se puede reconstruir la historia del encuentro. La sombra habla, nos dice como es un objeto, su posición respecto de otro cuerpo en relación a una fuente de luz, y con el espacio en que se encuentra

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El sol devorado por la luna. Imágenes mexicas.

La palabra china para eclipse es golpe.

  • Se puede medir el universo ponderando un eclipse.
  • Si medimos el tiempo por las estrellas, entonces no debemos olvidar la geometría.
  • Los stylus…relojes solares. En Grecia, los relojes solares eran los Stylus (origen de la palabra estilo) y roma eran cuencos, y cada punto de la bóveda celeste se relacionaba con un punto del cuenco.

Así se determinó, la forma y la dimensión de la tierra, por Eratóstenes en Alejandría observando que moviéndose de norte a sur, un reloj de sol perdía su capacidad de medir el tiempo, pero ganaba la capacidad de medir el espacio.

La palabra clima viene de la palabra griega para inclinar.

Los mapas. Diagramas de organización geográfica de datos.

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Cada lugar de la tierra tiene su propio mediodía.

En 1998, Swatch (los relojes)presentó la idea de un nuevo tiempo universal, (BMT, o “Beat Internet Time”) dividiendo el día en milésimas, de modo de evitar zonas horarias y el desagradable hecho de modificar el reloj. Este sistema comenzaría con una fecha escogida al azar.

Hoy, la única forma de vivir un momento de tiempo universal es estando en Greenwich. Desde que tenemos acceso a los relojes hemos elegido la ignorancia, fijando los ojos en ellos, olvidando el propio mediodía. Durante el renacimiento,  el meridiano se convierte en una herramienta, interviene violentamente en el ritmo de la catedral: la geometría celestial es indiferente a los arquitectos. La regularidad del espacio es siempre sorprendente.

Galileo, a partir de la observación de la luna, descubre maravillado que la tierra está sujeta a las leyes del espacio. Tuvo que interpretar lo que vio. Antes, Kepler había escrito que la luna mostraba sus fases de sombra a los habitantes de la tierra, del mismo modo que la tierra mostraba sus fases de sombra a los habitantes de la luna (día-noche). Para el astrónomo persa Al-Biruni, la penumbra es una sombra desenfocada. Incluso un objeto pequeño puede arrojar una sombra inmensa.

El método de la sombra ayudo a Galileo a comprender la estructura de la luna. Galileo decía que la ciencia está escrita en el libro del universo el cual yace justo ante nuestros ojos. Solo debemos aprender a leeros, aprender el lenguaje del universo, las matemáticas: “los caracteres son triángulos, círculos, y otras figuras geométricas, herramientas sin las cuales es imposible humanamente entender las palabras; sin ellas se vagara en vano a través de un oscuro laberinto”.

Algunos datos:

– La difracción se descubrió por el estudio de las sombras por Grimaldi, jesuita, 1618-63.

– Júpiter es un reloj, se uso para medir la longitud de la tierra a través de la medición de sus puntualísimos eclipses.

– Todas las sombras creadas por el sol, independiente de enormidad, son finitas en tamaño.

– El tiempo, como lo conocemos hoy es bastante nuevo.

La introducción de las comunicaciones rápidas, telégrafo, teléfono, ha determinado la creación de un sistema universal de referencia temporal. Resolviendo no solo el problema de la longitud para siempre, sino que también ha demandado una grilla, que coloque al mundo en un ritmo sincopado

– La velocidad de la luz es finita. Y se descubre como una sombra lenta

– La sombra arrojada es un proceso natural que sigue leyes geométricas por lo que podemos confiar en su resultado. Hay una línea directa entre el modelo y su reproducción. (Continuará…)

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