HOTEL RYUGYONG en PYONGYANG: El rascacielos comunista es un Gato Cheshire. (P.3)

(c) Paolo Raffetto

Orwell

“Este proceso de continua alteración no se aplicaba sólo a los periódicos, sino a los libros, revistas, folletos, carteles, programas, películas, bandas sonoras, historietas para niños, fotografías, es decir, a toda clase de documentación o literatura que pudiera tener algún significado político o ideológico. Diariamente y casi minuto a minuto, el pasado era puesto al día. De este modo, todas las predicciones hechas por el Partido resultaban acertadas según prueba documental. Toda la historia se convertía así en un palimpsesto, raspado y vuelto a escribir con toda la frecuencia necesaria.[2]

Artefacto

Como es visible a lo largo de mi tesis doctoral “Rascacielos, de Tokio a Babilonia, la arquitectura como propaganda”, la visión histórica de los dictadores tiende a no reconocer la historia como un proceso, más bien niegan la historia y propagan la creación de un mundo nuevo[3], e incluso se atreven a construir una historia que se transforma en sí misma en el fin de la historia, de cualquier historia. El hotel Ryugyong fue durante más de una década la protesta de una era pasada en la que la arquitectura que se produce es siempre un artefacto escenográfico, con una única perspectiva, siempre o casi siempre representada como un vastísimo plano que contrasta dramáticamente “contra un cielo azul casi irreal[4].

El hotel Ryugyong inicia su construcción en 1987, con la intención de transformarse en un ícono de prosperidad en respuesta a otros grandes rascacielos asiáticos y principalmente al Stamford Hotel en Singapur. Como una forma de atraer grandes inversores hacia Norcorea durante el breve período de apertura a países no socialistas, quienes fueron advertidos sobre el hecho de que sería un poco “sobredimensionado” pero que esto aseguraba que casinos, clubs nocturnos, y restaurantes podrían operar cómodamente. Su construcción simbolizaría el desarrollo técnico norcoreano capaz de competir con sus vecinos en la ejecución de un edificio de gran altura. Orgulloso de éste proyecto, el gobierno norcoreano incluyó su imagen en los mapas oficiales de la ciudad, así como en sellos de correo antes incluso de que el edificio se encontrase a la mitad de su construcción, el periódico británico escribía que “de acuerdo a fuentes de inteligencia”, el entonces líder norcoreano Kim Il-Sung veía el hotel como un símbolo de sus grandes sueños para el estado que había fundado, poniendo todo su empeño y fuera en su construcción”[5]

¿Pero qué, y como es el hotel Ryugyong?

Es un edificio fantasma de 330m de altura, 3000 habitaciones[6] y 105 plantas, lo que lo convertiría entonces, en el edificio más alto fuera de Nueva York y Chicago, con un total de 360.000m2. De haberse concluido hubiese sido el séptimo rascacielos más alto del mundo en su momento y hoy estaría en número 28 del ranking de rascacielos de gran altura. Constituido por tres alas de 75°[7] de inclinación cada una quebradas en unos alerones a la mitad de su altura, que describen un triángulo en planta y una pirámide en su elevación y que convergen en un punto en la cima conformado por una estructura circular de 40m de altura, que albergaría 8 plantas giratorias para restaurant, y 6 pisos fijos. Desde el punto de vista perspectivo que remata la gran avenida ceremonial destinada a grandes, disciplinadas y coreografiadas manifestaciones políticas, como el gato Cheshire, oficialmente este gigante inacabado “no se ve”.

Ha sido calificado como el peor edificio jamás construido[8], sin embargo su incompletitud encierra una cierta belleza mitificadora. Despojado de toda función de uso, y de todo futuro esta mega estructura es un simple objeto carente de sentido.

Hote Ryougyong, en estado de abandono por mas de 20 años, con su mítica grúa en la punta, hasta las operaciones de maquillaje de Orascom.

En 2008, la resurrección del rascacielos fantasma de Pyongyang simbolizaba la mejoría en la salud del sector constructivo, que se beneficiaba de una nueva inyección de fondos gracias a una cierta reactivación económica y la llegada de capital extranjero mediante alianzas estratégicas de riesgo compartido con compañías norcoreanas bajo control estatal como sería el caso de la entrada, del holding egipcio Orascom que mediante su empresa Orascom Construction Industry inyecta en 2007, 115 millones de dólares a la Fábrica de Cemento de Sangwon  de propiedad estatal para modernizar su infraestructura e incrementar su producción adquiriendo el 50% de la empresa, marcando el principio de la aventura entre el grupo egipcio y el gobierno de Corea del Norte que en enero de 2008 mediante su empresa Orascom Telecom introducía en este país olvidado por los mercados la tecnología 3g de telefonía móvil con una inversión inicial de 400 millones de dólares,[9] la apuesta egipcia  se completaba con la inversión en la industria cementera adquiriendo[10] el emblemático rascacielos ubicado en el centro de Pyongyang.. La  voluntad de la compañía egipcia de telecomunicaciones Orascom de invertir en la conclusión de este edificio, comienza en 2008 con la recuperación de la fachada desde los pisos superiores y eliminando la mítica grúa que conmemoraba como un fantasma la paralización no sólo de las obras sino del total del estado,  ha estado a cargo de la firma internacional de inversores en cemento La Farge[11]. Su utilización actual es como antena de comunicaciones 3g, de Orascom, que entra así como monopolio de telefonía en un país donde sólo los altos cargos políticos del partido están autorizados a utilizar teléfonos móviles, y están prohibidos para la población. Orascom  convierte así al edificio más emblemático del régimen Kim, en una torre corporativa de una empresa privada, extranjera.

La alianza estratégica de Orascom (que en muchos medios incluye a la francesa Lafage, y que públicamente ha negado que su negocio de telecomunicaciones este directamente relacionado con el trabajo en el  Hotel Ryugyong) destinó una inversión total que se estima equivalente al 10% del presupuesto anual del estado[12]. Hacia finales de 2008 las tres fachadas inacabadas del hotel Ryugyong comenzaron a quedar recubiertas de paneles de cristal reflectante de color azul. Por primera vez desde que fueron interrumpidas las obras en 1992 el gigante de 330m de altura que domina toda la capital y es visible desde cualquier punto de la ciudad daba señales de vida produciendo un efecto sicológico importante en la población. Volviendo a nacer para el contexto internacional, luego de que durante dieciséis años esta estructura inerme representara metafóricamente la bancarrota de un régimen que parecía en vías de extinción.

Orascom instaló su base de operaciones mediante acondicionamientos temporales en las últimas plantas de Ryugyong, un edificio cuyo daño estructural producto del deterioro por su abandono en obra gruesa había sido calificada como no reparable ni re-acondicionable para su habitabilidad.  En verano de 2009 ya se estaba terminando de acristalar las fachadas del Ryugyong, cuyas instalaciones en el proyecto original debían albergar no solo plazas hoteleras sino también oficinas y apartamentos y casinos de juego. Cesar Pelli, decía que un rascacielos para ser exitoso,  tiene que ser lo suficientemente alto para ser visible desde cualquier punto de modo que parezca que está en medio de la nada estando en medio de todo[13], cuestión que el Hotel Ryugyong cumple a rajatabla.

(c) Joseph Ferriss. Hotel Ryugyong. Estado actual, un gran cascarón de muro cortina, completamente inutilizable y vacío.

Resurrección

La silueta inacabada en el paisaje urbano de Pyongyang era una situación incómoda para el régimen, imagen indisimulable de un fracaso imposible de esconder, que repentinamente cambiaba de rumbo. En febrero de 2009, en la XIII Exposición de Kimjonguilias[14], se exhibía en un lugar preferente una maqueta de metro y medio del hotel con su aspecto definitivo testimoniando su resurrección y el componente épico de su construcción[15].  Ese año el director de operaciones de Orascom, Khaled Bichara declaraba en prensa que el hotel “no tenía problemas irresolubles, y que no resultaría complicado resolver  los problemas estructurales del edificio que habían sido reportados, y anunciaba flamante que uno de los restaurantes giratorios  ubicados en la parte superior del edificio, se podría reacondicionar, y que el reacondicionamiento interior era posible[16].

En julio de 2011, se informaba que la obra exterior se había completado, el revestimiento del total de las fachadas mediante paneles de vidrio y antenas de telecomunicaciones, que hacen que el edificio opere como una monumental antena de telefonía móvil.  Según lo planificado, en 2010 debían iniciarse los trabajos de acondicionar el interior del edificio, con el fin de inaugurarlo en 2012, coincidiendo así con centenario del nacimiento del Presidente Eterno Kim Il Sung. En septiembre de 2012 se publicaron fotografías tomadas por Koryo Tours que muestran que, si bien se ha avanzado en la fachada exterior del edificio, el interior está prácticamente sin acondicionar. Koryo Tours declaró que se les informó de que el hotel se abrirá en dos o tres años. En noviembre de 2012 el operador internacional de hoteles Kempinski anunció que operaría el hotel y que se espera que abra en parte, a mediados de 2013[17].

Históricamente, se han aprovechado las efemérides relacionadas con el “presidente eterno” como pretexto para impulsar grandes iniciativas, sin embargo esto no llegó a cumplirse y el edificio se inauguró maquillado pero hueco y a pesar de las fotos de Koryo Tours, las imágenes que circulan muestran gran parte de las plantas (principalmente las superiores) sin readecuar y en fase de obra gruesa pura.

De cara a 2012 volvía a hablarse de magnos propósitos para honrar la significativa fecha del centenario del nacimiento de Kim Il Sung, uno de esos planes era construir viviendas para 100.000 familias en la capital. La plaza Kim Il Sung, acogió en agosto de 2009 un acto solemne con expertos en diseño y planificación urbanística, en el que se programó cómo y en que plazos se acometerían las obras[18] , un plan general que actuaría conjuntamente con el resurgimiento del Ryugyong en el ánimo de la población.  En mayo 2011 fueron derribadas viejas construcciones en torno a la calle Changieon para levantar en su lugar torres de vivienda además de dos rascacielos de más de 40 plantas y otros edificios públicos además de un parque.

Alrededor del 70% de las obras en los últimos años corresponde a rehabilitación y ampliación de edificios.  El resto son nuevas construcciones En 2005 fue remodelado el teatro Moranbog y se llevó a cabo la reconstrucción desde cero del templo budista policromado de Ryongtong[19], creado en el siglo XI, y abrazado por el fuego en el XVI. Este empuje en la construcción seguramente iba ligado a la operación mayor trascendencia propagandística y política en el último tramo de la vida de  Kim Jong Il: preparar su sucesión para su hijo Kim Jong Un, quien se incorporaba al comité Central del Partido  con un puesto relevante, lo que fue  interpretado como su designación como futuro heredero, suposición que se confirmaría  se confirmó tras la muerte inesperada de Kim Jong Il el 17 de diciembre de 2011.

Para el régimen norcoreano tanto como para Kim Jong Il las labores de “maquillaje” es decir, acabar los revestimientos exteriores para dar la impresión de un edificio operativo probablemente resultara suficiente para, de cara a su sucesión, insuflar en la población una renovada fe en las capacidades y vigencia del régimen, la recuperación total se convierte en una pura cuestión de paciencia.

El aspecto flamante,  y por ahora vacío refuerza la condición de este edificio: un objeto, la antena emisora de señales más contradictoria (y cara) de la historia

(c) Christiano Bianchi, foto publicada y sacada de https://www.nytimes.com/2019/10/26/opinion/sunday/architecture-north-korea-pyongyang.html

¿Pero que es este objeto?

Una pirámide de hormigón de 330m de altura, 3000 posibles habitaciones vacías (para un país que recibe escasamente y con desconfianza 300 turistas al año), que nunca se terminó, que nunca operó, que domina todo el skyline de una ciudad escenográfica, con una perspectiva forzada y única desde la explanada para desfiles imposición característica del planeamiento urbanístico de la era Stalin, niega su existencia durante 16 años, eliminada de las fotos oficiales, en las imágenes del desfile anual en honor de Kim Jong Il se tiene la cautela de no encuadrarla, y hay una total prohibición de ser fotografiada o filmada por los escasos turistas que Corea del Norte admite cada año, y fue quitada de los planos filmados de los ciudadanos que ofrendaban coronas de flores al cuello del líder eterno Kim IL Sung, de su hijo Kim Jong Il y que sin embargo, posiblemente veamos protagónica en las conmemoraciones en honor de su joven nieto Kim Jong Un.

Alrededor del cual, todo ha sido  silencio.  Hasta ahora.

Este edificio salido de una pesadilla de Ballard, nos recuerda irremediablemente la relación entre arquitectura y fracaso, remitiéndonos a otras pesadillas construidas y acabadas, que encontramos cerca de casa. Potentes símbolos del fallo total del arquitecto en su intento de conciliar su propia necesidad de construir, la necesidad de construir propia de quien ostenta el poder (sea este político o económico), la necesidad de trascender del arquitecto a través de la producción de una obra relevante, y la necesidad del que muchas veces se convierte en un objeto abstracto ¿Para quién?

Contrapuesto a edificios que son indultados y mediante ellos su arquitecto, olvidando lo que esos edificios simbolizaron, cambiando incluso su carga ideológica inicial, por nuestra jungiana redención ante la belleza (salvo las femme fatale de los 40, ningún malo es bello) ese es entonces el real “éxito” de la arquitectura como es el caso de una de las obras de arquitectura más perfectas de la historia: la Casa del Fascio de Giuseppe Terragni en la ciudad italiana de Como, que encargada y financiada directamente por Mussolini, su historia política, su connotación y contenido es radicalmente omitido por arquitectos e historiadores, rendidos ante la perfección de la obra. Sin embargo los fallos son agentes delatores que no son indultados, y cuyos regímenes e ideologías son censurados mediante estos, o quizás e incluso “por su culpa” Enumero a modo de ejemplo:

El Hotel Ucrania y las Siete Hermanas de Moscú

Toda una interminable lista de entre los más de 4000 rascacielos construidos en China

Otra interminable lista de obras en Dubái

La unidad de habitación de Gallatarese de Aldo Rossi en Milán, Italia

Las Torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia

Las Torres Kio en Madrid, España

Que demuestran que el valor objetual de un edificio no es modificable ni es posible operar en ellos una metamorfosis que los convierta, una vez acabados, radicalmente en otra cosa.

Un edificio, es.

Estos fracasos estrepitosos de la arquitectura demuestran la suposición ampliamente arraigada del poder representativo de un objeto, manifiesto desde la arquitectura ideológica o religiosa, hasta el momento actual del edificio corporativo, o bien prueba nuestro error al rechazarlo haciéndonos reflexionar sobre un antiguo refrán chino que dice: “atacar a un enemigo con sus tácticas es victoria por defecto”[20] o su equivalente occidental: conoce a tu enemigo.

Pero ¿Cuál es el enemigo? ¿Cuáles son sus tácticas? ¿Qué es lo que debemos conocer?

El enemigo es el tiempo, opera por obsolescencia y cambio en lo que comunica y como.

La forma comunica, tiene una función comunicativa, que actualmente denominamos “icónica” en el sentido más cercano a la concepción publicitaria del ícono: a un mensaje le corresponde una única imagen con un único significado[21].

¿A qué responde este cambio de parámetro?

La palabra Icono viene del griego eikon que significa imagen en su interpretación religiosa significa “a la par de la palabra” pero con medios gráficos, es decir el medio gráfico que acompaña a la palabra. El cambio de parámetro entonces se comprende dentro de un momento donde el valor de representación simbólica de una obra edificada independiente de su escala tiene como objetivo aquello que representa, más que la escenografía que construye como paisaje.

El gato Cheshire emigra desde el paisaje real al paisaje mental de la fotografía, es por esto que un edificio de 330 metros de altura puede intentar negar su existencia como realidad: no existe porque no es representado, no existe porque su valor simbólico y propagandístico no puede transformarse en ícono, es decir en imagen, ya que sólo comunicaría la imagen de un mundo que no puede ser ya nunca más habitado, la idea de una máscara elegante que se posa como un misil nuclear sobre la península coreana, erigido en una sociedad que responde a valores arquetípicos arcaicos, digno de un sicoanálisis.

De haberse construido en otra latitud ante el fracaso de la operación financiera inicial un nuevo consorcio o grupo empresarial lo hubiese salvado de la ruina, sin embargo ante la anacrónica realidad  norcoreana esta pirámide-rascacielos se transforma en la encarnación contemporánea de la torre de babel, a cuyo esqueleto simbólico socialista se le suma el peso de representar el triunfo de la ideología capitalista- y ser actualmente, en su recuperación a modo de attrezzo, la escenificación del triunfo del mundo exterior, una pirámide recuperada con tecnología europea, que acaba simbolizando a una compañía de telecomunicaciones, egipcia.

En Pyongyang hay al menos 15 hoteles, algunos, como el Koryo, quizás el caso /ejemplo más exitoso, poseen  500 habitaciones distribuidas en dos torres gemelas de 140m de altura y 45 plantas unidas por una pasarela ubicada a altura de las plantas 35-36. Y representa ambas Coreas unidas dándose la mano. Ambas torres están unidas desde el subterráneo al tercer piso. El Ryugyong aportaría sólo él 3000 habitaciones, cuando la  construcción de hoteles en Pyongyang se disparó, producto de esa aspiración que significó en su momento el turismo en medio de la búsqueda de salidas para lograr un crecimiento económico que, tal como vimos, acabó frustrado, sin embargo y curiosamente dado que los hoteles podrían considerare los mejores ejemplos de arquitectura norcoreana, y el Hotel Ryugyong es seguramente el edificio norcoreano más conocido a nivel internacional.  Posee la misma altura que la torre Eiffel y 100m mas que el Hotel Stamford en Corea del Sur edificio con el cual Corea del norte libraba su propia batalla por la altura, aislado sí, pero totalmente al día  en lo que se refiere a la descomunal batalla por la altura librada a lo largo de los últimos 30 años en Asia. Este edificio y Pyongyang representan la perfecta síntesis física de la megalomanía monumental que se apoderó de Corea del Norte en la segunda mitad del siglo XX. Es la joya del régimen. Que tal como Pyongyang reducida a cenizas durante la Guerra de Corea, renació en un abrir y cerrar de ojos con ánimo de convertirse en el majestuoso escaparate de la Corea socialista simbolizando por una parte la  subordinación del arte a los intereses de la política, y el concepto heroico que el régimen tenía de sí mismo.

Perestroika

El Ryugyong fue iniciado en 1987 en una posible competencia con Corea del Sur, que en 1988 albergaría las Olimpiadas, una oportunidad de exhibir el éxito del rápido desarrollo sufrido por su economía, y el éxito de su modelo económico y productivo, poco antes de la perestroika y el libre mercado disolviendo el mundo socialista, como una intuición el Gran Líder Kim Il Sung comienza la construcción de una atracción turística grandiosa que de haberse completado corrompería mediante el juego y todo lo que éste lleva consigo, las raíces más profundas del sistema político que pretende engrandecer.

Los grandes líderes adoran los grandes monumentos y este estaba destinado a ser (pese a su contenido corruptamente norteamericano, y estilísticamente digno de Las Vegas en su herencia formal egipcia) el mayor ejemplo de la sublimación socialista, mucho mayor al Leninsgradskaya de Lenin (hoy convertido en un hotel de la cadena Hilton), Pekín, o el hotel Ucrania en Moscú, tanto por forma, escala y dramatismo, sin embargo en la raíz de su concepción y programa, no representaba en absoluto la ideología nacional o Juche (literalmente auto-dependencia) sino mas bien se constituye en la prueba existente de su estrepitoso fracaso, razón por la cual las autoridades nacionales han negado su existencia por más de 16 años. Convirtiéndose involuntariamente en el más fiel símbolo de la realidad que representa

Y después de todo ¿Qué es el hotel Ryugyong?

El hotel Ryugyong, más allá de toda connotación semiótica, y cualquier operación cosmética, desde lo propagandístico es simplemente,

Una ruina

Inicialmente su construcción estaba planeada para el Festival de la Juventud y los Estudiantes en 1989. Sin embargo para entonces no estaba ni cerca de terminarse, su construcción estuvo plagada de problemas y al cabo de cinco años y habiéndose completado todas sus plantas, a falta de suministros, especialmente de electricidad, financiamiento y del apoyo financiero de la ya para entonces Ex – Unión Soviética, en 1992, el proyecto es abandonado dejando una construcción vacía, con una precaria grúa solitaria que persistió por 16 años, en su cumbre. De haberse completado a tiempo, el Hotel Ryugyong, hubiese sido entonces el hotel más alto del mundo, el séptimo rascacielos más alto del mundo una vez más Orwell “El poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada que no deba ser sacrificado, y una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio”[22]

Sin embargo, los cambios en el escenario político mundial, obligan a Corea del Norte a amar a su enemigo.

“Contempló el enorme rostro. Le había costado cuarenta años saber qué clase de sonrisa era aquella oculta bajo el bigote negro. ¡Qué cruel e inútil incomprensión! ¡Qué tozudez la suya exiliándose a si mismo de aquel corazón amante! Dos lágrimas, perfumadas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano.”[23]

(c) 2013. María Pilar Pinchart, Extracto de mi tesis doctoral “Rascacielos, de Tokio a Babilonia la arquitectura como propaganda”

 

[1] Nota: El caso del hotel Ryugyong se ha confirmado como gato Cheshire, la escritura del caso se realizó en 2009, cuando todo vaticinaba que el edificio debido a su daño estructural producto de la mala calidad de los materiales, y el propio abandono, sólo admitiría una operación de maquillaje. Este edificio comenzaba a existir, se hizo público –en un curioso concurso de ideas convocado por Domus, cuyos resultados se publicaron en la edición número 893 de 2006 y cuya edición se dedicaba a “la tiranía del espacio abstracto”. Desde ese momento, encontrar información sobre el edificio es “misión imposible”, el único libro publicado sobre Arquitectura en Corea del Norte ha sido publicado en marzo de 2011 y las fuentes que maneja no son diferentes a las utilizadas en este capítulo y en lo referido a datos, utilizan Wikipedia, según he contrastado. Sobre los edificios, la información del libro proviene del viaje realizado por los autores y trípticos oficiales disponibles al turismo, por lo cual, información sobre este edificio sigue sin existir o estar disponible, la planimetría ha sido producida por el equipo Domus, para la elaboración del concurso y se ha descargado de www.rygyong.org donde se desarrolló un juego especulativo online que ya no sigue vigente donde se podía ser propietario de un numero de plantas e intervenirlas para modificar el edificio por fragmentos o clústeres. El desarrollo del tiempo ha confirmado en gran parte la hipótesis planteada por el edificio en sí, pero también del total de la tesis.

[2] (Orwell 1949, edición de 2007) Óp. Cit. Pág. 55.

[3] (H-Sang 2006), Óp. Cit. pág. 25.

[4] Ibíd. Óp. Cit.

[5] http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/asia/northkorea/2431296/Worlds-worst-building-revamped-in-North-Korea.html

[6] Fuente: Foot John, “Demanding the impossible. Imagining the end of Ryugyong ‘Hotel’, Domus 896, Pág. 26. Junio, 2006. En adelante (Foot 2006)

[7] Herskovitz, Jon, North Korea’s “Hotel of Doom” wakes from its coma, Reuters. http://www.reuters.com/article/2008/07/17/us-korea-north-hotel-idUSSEO9654020080717. En adelante (Herskovitz 2008)

[8] Hagberg, Eva, The worst building in the history of mankind. Squire magazine.  January, 28, 2008.  http://www.esquire.com/the-side/DESIGN/hotel-of-doom-012808 En adelante  (Hagberg 2008)

[9] Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Ryugyong_Hotel. (Todos los datos aportados respecto de la cronología del edificio en el libro (Mateos Miret y Prokopkjevic 2012), así como de historia norcoreana, provienen de wikipedia, ya que no se encuentran traducciones de historia general norcoreana)

[10] Aunque no se conocen los términos del acuerdo, lo más posible es que Orascom tenga derechos de explotación, debido a que la política económica norcoreana hacen difícil contemplar una adquisición del inmueble.

[11] http://obviousmag.org/en/archives/2010/02/ryugyong_hotel_the_worlds_biggest_ruin.html, Lafarge es una empresa multinacional francesa con base en Paris, con un siglo de existencia.

[12] Sobre esto no hay acuerdo, la prensa general, (agencias de prensa manejan cifras mayores e involucran en la operación a la cementera multinacional francesa Lafarge,  sin embargo he optado por los datos aportados por wikipedia,, debido a que la cementera francesa en su web oficial reconoce operar en Corea del Sur, pero no menciona ninguna operación en Corea del Norte, y Orascom tiene dos areas de negocio, la más antigua es la empresa constructora Orascom Contruction Industries, que es también fabricante  de materiales de construcción y posee varias inversiones en industrias cementeras dentro y fuera de Egipto, a la vez que se reconocen inversionistas de la cementera norcoreana desde el año 2007. Cuestión que no es garantía de fiabilidad en los datos, ya que el grupo Orascom Telecom no reconoce operar en Corea del Norte como teleoperador. A este respecto es tan probable que las empresas aporten datos como el Gobierno Norcoreano.

[13] Cesar Pelli en conversación con el Príncipe Carlos de Inglaterra a raíz de la construcción del primer rascacielos de gran altura en Londres, en la zona de Canary Wharf , citado por Deyan Sudjic entrevistado por Pilar Pinchart en Madrid. (ver apéndice)

[14] Ver glosario.

[15] (Mateos Miret y Prokopkjevic 2012), Óp. Cit. Pág. 86.

[16] Khaled Bichara, en Will ‘Hotel of Doom’ ever be finished?, BBC News, Thursday, 15 October 2009, http://news.bbc.co.uk/2/hi/asia-pacific/8306697.stm (Will the ‘Hotel of doom’ ever be finished? 2009)

[17] Kempinski to Operate World’s Tallest Hotel in North Korea, By Sangwon Yoon – Nov 1, 2012, http://www.bloomberg.com/news/2012-11-01/north-korea-gets-world-s-tallest-hotel-as-kempinski-opens-tower.html (Yoon 2012)

[18] (Mateos Miret y Prokopkjevic 2012), ÓP. Cit. Pág. 233.

[19]  Ibid. ÓP. Cit. Pág. 240.

[20] Ma, Qinyun, It should not be a socialist skeleton on which to hang corpses of capitalist utopia. Domus 893, June, 2006. (Ma 2006)

[21] (Quessada 2006), Óp. Cit. Pág. 93.

[22]   (Orwell 1949, edición de 2007) Óp. Cit.Pág. 234.

[23]  Íbid. Óp. Cit. Pág 363 (final)

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